Interpretación de herederos legales en una póliza de seguro de vida

Desde Heredalia le trasladamos una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (modificando los datos personales) donde se trata esta cuestión.

 

Conforme al ordinal tercero de la sentencia la póliza suscrita por la empresa que cubre, entre otros, el riesgo de fallecimiento de sus empleados, señala como beneficiarios de esta garantía salvo que el asegurado hubiera comunicado por escrito otros beneficiarios al cónyuge del asegurado, en su defecto, a los hijos del asegurado, en su defecto a los padres, y en su defecto los herederos legales del interesado.

De acuerdo con lo dispuesto en el art. 85 de la Ley de Contrato de Seguro, Si la designación (de beneficiario) se hace en favor de los herederos del tomador, del asegurado o de otra persona, se considerarán como tales los que tengan dicha condición en el momento del fallecimiento del asegurado. Si la designación se hace en favor de los herederos sin mayor especificación, se considerarán como tales los del tomador del seguro que tengan dicha condición en el momento del fallecimiento del asegurado. Los beneficiarios que sean herederos conservarán dicha condición aunque renuncien a la herencia.

Consiguientemente es beneficiario de la mejora voluntaria, en este supuesto en el que no hay cónyuge, ni hijos, ni padres, el heredero del asegurado en el momento de su fallecimiento, y heredero del asegurado sólo lo es el actor que fue designado como tal en testamento. La entidad aseguradora identifica erróneamente herederos legales con herederos abintestato, cuando tal sucesión abintestato sólo tiene lugar previa declaración de tal condición, que siempre opera en defecto de testamento, nulidad del mismo, testamento que pierde su validez, o cuando no se dispones en testamento de todos los bienes del testador, o existe incapacidad de suceder del heredero instituido o repudio de la herencia o similar (arts. 912 y 913 del Código Civil).

El actor no sólo fue designado heredero en testamento ante Notario, sino que además y como refleja la sentencia (hecho probado sexto), abonó los correspondientes impuestos y entró en posesión de los bienes heredados, inscribiendo registralmente los mismos, de modo que los hermanos de Don Ernesto no llegaron a ostentar la condición de herederos.

En suma, asiste razón a la entidad recurrente cuando afirma que el concepto de beneficiario de la mejora no tiene por qué coincidir con el de heredero, pero en este supuesto en ausencia de los beneficiarios que tienen preferencia sobre los herederos legales (cónyuge, hijos o padres del asegurado), lo que resulta palmario es que el beneficiario es el heredero designado por el asegurador en su testamento, y no los que hubieran podido ser llamados a suceder al finado en defecto de esa designación testamentaria.

Al haberlo entendido de tal modo la instancia ha efectuado recta aplicación de los preceptos de la Ley de Contrato de Seguro que se citan como basamento del recurso, sin infringir en ningún caso la contendida en el Código Civil también invocada.

Heredalia

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